KOKEDAMA Y SUS CUIDADOS

En alguna ocasión hemos hablado de las kokedamas y los jardines colgantes que podemos crear con ellas. Pero cuando la gente pasa por el parque del Arenal y las ve, tras las cristaleras de Kënsla, creciendo hermosas y divertidas, la pregunta más común es “Si no tiene tiesto y está colgando, ¿cómo se riega y se cuida? Además, el otro día, tras la publicación de una de nuestras kokedamas, nos han llegado mensajes preguntando por los cuidados de la planta. Bien, pues aquí os contamos lo que hemos aprendido hasta ahora.

Antes de nada, nos gustaría dejar claro que no sabemos casi nada de plantas, no somos unas expertas (ni mucho menos) y que lo que contamos aquí es sólo un poquito de nuestra experiencia personal con las kokedamas.

Para quien no las haya visto aún, las kokedamas son plantas que, en lugar de un tiesto, viven en una bola de musgo. Se trata de una técnica oriental que convierte la planta en un elemento tradicional pero moderno, ornamental y fácil de cuidar.

Lo de fácil de cuidar, no nos lo creíamos (y depende de la planta que vaya en su interior), pero resulta que es cierto. He de confesar que, en una ocasión, se nos murió un bambú, y en otra, un cactus. Pero se nos metió entre ceja y ceja que queríamos un patio interior y no se nos está dando tan mal. Un poco de ilusión y otro poco de kokedama han sido nuestros secretos.

Para mantener los Photos en kokedama (ahora mismo tenemos cinco), hemos leído un poco acerca de las kokedama, hemos preguntado a nuestros expertos y hemos probado nuestras propias tácticas. Y después de un tiempo de experiencia con los Photos en kokedama, podemos ofreceros los siguientes consejos:

  1. No exponer al sol directo. Sin embargo, la más frondosa de nuestras kokedamas está a la luz de un foco de Kënsla y parece que le encanta. KOKEDAMA, ANTESYDESPUES KENSLA
  2. Sumergir la bola de musgo en agua cuando esté seca. Aquí, en Bilbao, suele ser, en verano, una vez a la semana y en invierno, cada dos. Es preferible regarla de menos que de más. Kokedamas en Kensla
  3. No apretar mucho la kokedama para escurrir el agua. Nosotras lo hacíamos pero nos hemos dado cuenta que ella sola sabe cuánta agua le sobra. Si chorrea, puedes apretar un poquito pero luego, no la fuerces.
  4. Cuando el ambiente es más seco (como en invierno, en casas con calefacción), rocíala con agua; pulveriza un poquito sobre las hojas y más a conciencia en las ramitas. Verás cómo empiezan a brotar hojas. nuevashojas kokedama kensla
  5. Vigilar un poquito que no tenga insectos que puedan afectar a la planta para combatirlos a tiempo.
  6. Cuidado con los gatos, les encanta morder y jugar con la kokedama.
  7. Hablarle a tu kokedama. Este consejo nos lo dan las vecinas de la calle y parece que funciona…

Aún nos queda mucho por aprender y quizá tú nos puedas contar más truquitos. Algún consejo práctico?

PANORAMICA KENSLA_BAJA

2 thoughts on “KOKEDAMA Y SUS CUIDADOS

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